La fecha exacta del asesinato de Lorca, ha sido objeto de una larga polémica. La fecha más comúnmente aceptada, defendida sobre todo por la investigación de Gibson, apunta que Federico García Lorca fue fusilado a las 4:45 h de la madrugada del 18 de agosto de 1936, en el camino que va de Víznar a Alfacar, y enterrado cerca de la acequia de Aynadamar, en un espacio comprendido entre el Barranco de Víznar y Fuente Grande, el lugar exacto sigue siendo un misterio histórico.
Su cuerpo, que jamás se recuperó, permanece enterrado en una fosa común anónima, en algún lugar de esos parajes, junto a los cadáveres del maestro Dióscoro Galindo y de los banderilleros anarquistas Francisco Galadí y Juan Arcoyas, ejecutados con él.
Existen teorías que señalan otros lugares como el antiguo cementerio de Fuente Vaqueros o incluso otros parajes cercanos, la ubicación oficial sigue sin confirmarse, convirtiéndose en uno de los grandes misterios de la historia española.
Fuente Grande y su entorno han sido señalados, por diferentes investigadores, como lugar del probable enterramiento del poeta Federico García Lorca, aunque no se han obtenido pruebas fidedignas de ello. El investigador Agustín Penón señala varias posibles fosas en los alrededores, aunque lamenta los cambios habidos en el terreno que dificultaban, en 1955, su ubicación precisa.
Un informe (plagado de errores) redactado por la 3ª Brigada Regional de Investigación Social de la Jefatura Superior de Policía de Granada y fechado el 9 de julio de 1.965, casi 30 años después del fallecimiento de Federico, detalla su detención y posterior ejecución.
El documento lleva por asunto “Antecedentes del poeta Federico García Lorca”. El documento, de dos folios, afirma que Lorca era “un masón perteneciente a la Logia Alhambra, en la que adoptó el nombre simbólico de Homero, desconociéndose el grado que alcanzó en la misma”. Además, explica que “estaba tildado de prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser vox populi, pero lo cierto es que no hay antecedentes de ningún caso concreto”. También fue “conceptuado como socialista” por su vinculación a Fernando de los Ríos y otros “gerifaltes de igual signo político”. El documento termina refiriéndose a las “duras recriminaciones” sufridas por la familia Rosales Camacho por haber amparado a García Lorca y al “evidente peligro de una grave sanción de la Autoridad gubernativa” que pesaba sobre algunos de sus miembros, pero “que evitó la Falange granadina”, al interceder por él, ante el comandante de Intervenciones Militares, que era también Gobernador Civil de Granada.
El informe fue publicado el 23 de Abril de 2.015 y este documento es el primero en el que el régimen de Franco reconoce que Federico fue "pasado por las armas", ya que, antes, sólo figuraba como "desaparecido".
Laura García Lorca, sobrina de Federico, dijo tras la publicación: “Desde el punto de vista histórico es importante que exista un documento interno del régimen de Franco reconociendo que fue un crimen político. La difusión de la documentación interna de la dictadura sobre el crimen de Víznar entierra definitivamente versiones “peregrinas” que circularon sobre el fusilamiento como que obedecía a “rencillas familiares” o “pasiones homosexuales”. La policía reconoce lo que ya sabíamos: "que fue un crimen político, motivado porque le consideraban, y por ese orden, socialista, amigo de Fernando de los Ríos, masón y homosexual”.