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La ausencia de un cadáver, y las posteriores reticencias, por parte de la familia, a una exhumación de las fosas donde se podrían encontrar los restos, han dado pie a diferentes “teorías” sobre el destino final: bien del cuerpo, bien de la “no muerte” del poeta.


No vamos a entrar en detalle sobre las fuentes de información, en su mayor parte recogidas personalmente por nuestro amigo Francisco Javier Muñoz, pues son diversas y nos llevaría mucho tiempo. Vamos a exponer las diferentes “teorías” y que cada cual extraiga las conclusiones que le parezcan más oportunas.


Por disparatadas que parezcan, creemos que no se puede descartar ninguna de ellas, aunque sean indemostrables. Pero tampoco la teoría oficial es demostrable y, sin embargo, es la más admitida a pesar de la multitud de lagunas y contradicciones que presenta, así como la carga romántica, social y política que se le ha atribuido.


Teoría 1: Exhumación inmediata del cadáver de Federico

Tras el asesinato del poeta, un soldado de la guarnición de “La Colonia”, natural de la localidad de Valderrubio, antes llamada Asquerosa, había reconocido al poeta y mandó aviso a la familia García Lorca sobre el paradero de su hijo. La familia se presentó al día siguiente, y mediante sobornos, consiguieron llevarse el cadáver de Federico.


Este relato contado, con el mayor secretismo y miedo, por algunas personas de Valderrubio, fue contrastado con la información aportada por Fernando, el leñador de Alfacar, y por Francisca, un médico pediatra, que contaba como cuando ella era niña, jugaban en la Huerta de San Vicente, en donde había un pequeño rectángulo rodeado por una ornamentada valla de hierro, que siempre tenía flores, y a la que les tenían prohibido acercarse fuesen a pisar la zona. ¿Por qué? ¿Tal vez era una tumba?


Otra versión, según algunas fuentes locales, es que el cadáver fue trasladado al cementerio de Valderrubio, donde fue sepultado sin identificación alguna, o tal vez con una lápida con iniciales. Cuando años después algún investigador estuvo indagando sobre el tema, muchas de las lápidas de las tumbas desaparecieron misteriosamente. El caso es que las hermanas de Federico, iban, de vez en cuando, al cementerio del pueblo. ¿A qué?


Teoría 2: La no muerte del poeta

Aquí lo que se plantea, con varios finales opcionales, es que el poeta quedó mal herido, y ayudado por un soldado de Valderrubio, que formaba parte de la guarnición de La Colonia, y por un pastor llamado Joaquín, que deambulaba por la zona, consiguieron esconder al herido en unas cuevas próximas, por debajo de la acequia de Aynadamar. El pastor lo cuidó y lo mantuvo oculto mientras que el soldado avisó a la familia quienes vinieron a recogerlo, manteniéndolo oculto hasta su posterior traslado a Estados Unidos, donde murió años después y enterrado en un cementerio de Nueva York, en el mismo lugar donde yace el padre del poeta.


La variante de esta versión, llevada al cine con la película “La luz prodigiosa”, dirigida en 2003 por el granadino Miguel Hermoso, guarda ciertas similitudes y personajes con la anterior versión.


La versión que se plantea en la película es que un pastor, llamado Joaquín, socorre a un hombre al que sus verdugos han dado por muerto tras fusilarlo. El pastor lo recoge en su casa y poco a poco empieza a interesarse por su pasado, pero este no recuerda nada. Luego, lo deja en un convento al cuidado de una monja. Pasados cuarenta años, en 1980, se reencuentra con el hombre en Granada y al que, por un hecho fortuito, comienza a recuperar su memoria perdida, llegando Joaquín a pensar que, el hombre, es el mismísimo Federico García Lorca. Y no decimos más, para que os intereséis en la película que es muy recomendable.

Todas estas teorías, que presentan cierta lógica por los testimonios y, por supuesto, muchas lagunas, pueden verse reforzadas por la insistente negativa, de la familia García Lorca, a la excavación y exhumación de cuerpos de las fosas del barranco de Víznar.


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